Este miércoles a la noche se conoció el fallo judicial respecto a los hechos ocurridos en Santa Lucia, durante los festejos del cumpleaños del Club Atlético Peñarol, el 28 de de setiembre.

Ante el pedido de la fiscalía, el magistrado Luis Sobot de Canelones decidió procesar a nueve mayores de edad y a un menor. Los mayores fueron procesados por dos delitos de homicidio en grado de tentativa y un delito de lesiones personales en calidad de coautores, mientras que a uno de ellos se le tipificó receptación y suministro de sustancias estupefacientes.

Al menor de edad se le inició un proceso infraccional por el delito de homicidio en grado de tentativa. De esta forma, el juez dió lugar al pedido realizado por la fiscal del caso, Monica Castro, quien había solicitado el procesamiento a los 10 detenidos.

Cabe destacar que esta determinación del juez de Canelones no es sentencia firme, sino que abre a partir de este momento un proceso que terminará con sentencia definitiva. Según el propio Sobot, no se puede brindar demasiados detalles de las indagatorias ya que las mismas continuarán en la jornada de hoy, dado que se logró identificar y dar con el paradero de otra persona que participó en los hechos del 28 de setiembre.

Por su parte y vinculado con este hecho, el “Colectivo 7411”, a quienes dijeron pertenecer los indagados (ahora procesados), emitió un comunicado donde deslinda toda participación. En una parte de su comunicado, señalan: “jamas fomentamos la violencia y jamas la fomentaremos”.

colectivo7411Hubo cuatro detenidos que recuperaron su libertad este miércoles. Entre esos detenidos se encontraba una mujer, quien según su declaración le había prestado el auto a uno de los procesados, pero al constatarse que esa fue su única participación en el hecho, recupero su libertad.

Que se haya actuado con celeridad por parte de la policía y la justicia, a casi un mes exacto (se cumple mañana) de lo sucedido, sienta un buen precedente.

Hay muchos casos más de violencia en el deporte que deberán ser aclarados fundamentalmente para desalentar que los mismos vuelvan a suceder. Sin importar colores y camisetas, los DELINCUENTES deben estar lejos del deporte.