Mi primer “encuentro” con el escritor americano Philip Roth (eterno candidato al Nobel: el jueves se lo arrebató Bob Dylan), se produjo en Barcelona, hace muchos años, en una mesa de saldos.  No recuerdo porqué compré el libro, supongo que por la contratapa. Se trataba de El Lamento de Portnoy, que el autor publicó en 1969. El libro me gustó, me divirtió, me pareció bueno.  Pero  por muchos años, no sé porqué, no busqué o no encontré libros de él. Quizá estaba en otra cosa, o sumergida en otros autores.

Pero cuando lo reencontré, no pude parar. Si bien hubo algunos que no me gustaron, puedo decir que es uno de mis autores favoritos.

Sus libros, en los que siempre está presente su condición de judío (lo que le ha valido numerosas críticas de esa colectividad en  Estados Unidos – leyéndolo no entiendo porqué, pero no soy judía -), son ante todo irreverentes, irónicos, pero profundamente reflexivos y también divertidos.  Hablan básicamente del sinsentido de la vida, pero también del amor y del sexo. Nos acercan la vida en el  Newark de entonces, cuando era un barrio de inmigrantes de la Europa del Este. Hay mucho sexo en algunos libros de Philip Roth y a veces sexo bizarro.

Uno de mis títulos  preferidos es  El Teatro De Sabbath.  Esta novela, publicada en 1995,  tiene fanáticos y detractores, como todos los libros de Roth. Se trata de la historia de un titiritero (Mickey Sabbath),  con una afición desmedida por las mujeres, sucio, indolente, borracho, casado e infiel.

Mickey ha perdido a su amante, está viejo, la artrosis no le permite manejar sus títeres y una joven con la que mantenía relaciones divulga unas cintas con conversaciones obscenas, lo que hace que la sufrida esposa del titiritero lo expulse de su casa. En un continuo ir y venir en el tiempo vemos la vida y los excesos y extremos delirantes a los que llega este personaje por momentos repugnante (pero ahí está el genio del autor: lo toleramos).

El libro tiene pasajes memorables e irrespetuosos como la desesperación que deja la muerte de Drenka (amante de Mickey) en los  múltiples hombres que pasaron por la vida de la mujer,   que  van a su tumba (como el titiritero), a satisfacerse con nocturnidad y son descubiertos in fraganti  por el hijo de la difunta -policía él- que los corre indignado, por cerdos.

De Drenka Mickey dice (aunque es un completo cínico, un inmoral: pero la quiere) “Había cumplido con sus deberes de madre como lo hacía todo, como si estuviera derribando una puerta. Tanto si una la conducía a la tentación como a la maternidad o al software obtenía la impresión de toda ella, toda aquella energía extraordinaria”.

Frases memorables del libro: “En fin, sólo puedes ser joven una vez, pero puedes ser inmaduro toda la vida”.  Y en otro fragmento que nos lleva ya hacia esa certeza de la decadencia dice:  “Ninguno de los imprevistos que sucedan probablemente volverá a ser algo bueno. (…) Envejecía. “

 Y por si los enganchó el autor, les dejo otra frase de El Animal Moribundo:  “El sexo no es sólo fricción y diversión superficial. El sexo es también la venganza contra la muerte. No la olvides jamás.”

Otros libros geniales: La Mancha Humana, El Animal Moribundo, Me Casé Con Un Comunista, Indignación. Muchos de ellos han sido llevados al cine, con resultados muy irregulares.

Sobre el autor

Philip Roth nació en Newark, Nueva Jersey el 19 de marzo de 1933.  Su primera obra, Adiós, Colón (1959),  un libro de relatos sobre la vida de los judíos en Estados Unidos, ganó en 1960 el National Book Award. En 1998, fue galardonado con el Premio Pulitzer de ficción por su obra Pastoral americana, el primer volumen de su Trilogía americana, compuesta también por Me casé con un comunista (1998) y La mancha Humana (2000). En 2011 el Premio Man Booker reconoció la trayectoria de uno de los eternos candidatos al premio Nobel. Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2012.

A principios de 2006, Sam Tanenhaus, director del The New York Times Book Review envió una “breve carta en la que pedía a un par de cientos de escritores, críticos, editores y otros estudiosos de la literatura, que por favor identificaran a ‘la mejor obra de ficción estadounidense publicada en los últimos 25 años.'” De los 22 libros citados por los ciento y pico de jueces —entre los que figuraban dos novelistas hispanoamericanos, Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa, además de Junot Díaz  6 novelas eran de Roth: Pastoral americanaLa contravidaOperación ShylockEl teatro de SabbathLa mancha humana y La conjura contra América. Los resultados se publicaron el 21 de mayo de ese año y, en el ensayo que los acompañaba, el crítico A. O. Scott, decía: “Si hubiéramos buscado al mejor escritor de los últimos 25 años, él (Roth) hubiera ganado” .

El Teatro de Sabbath, Philip Roth

504 páginas

Editorial: DEBOLSILLO