En las últimas horas, las cartas que van y vienen han acaparado el ambiente deportivo, incluso dejando de lado que este fin de semana se jugará una nueva fecha del Torneo Uruguayo Especial, con un partido a puertas cerradas a causa de los incidentes ocurridos en la Amsterdam.

Hay voces que dicen que este “trancazo”que hicieron los jugadores, al mejor estilo “ruso” Perez en Sudafrica 2010, es contra la empresa que ellos mismos denominan intermediaria, Tenfield S.A.

Que los jugadores no parecen estar afines de negociar con dicha sociedad anónima, quedó claro hace tiempo. Por ese motivo,  me permito darle otro enfoque a esta carta publicada ayer por los futbolistas. El posicionamiento y la “advertencia” en este caso no es contra la empresa adjudicataria de los derechos, sino contra los dirigentes del fútbol uruguayo y de la AUF.

Los jugadores del seleccionado uruguayo señalan con meridiana claridad aspectos del funcionamiento de la casa mayor del fútbol diciendo que hay que mejorarlos, trasparentarlos y democratizarlos,  aggiornandolos a la solicitud de la propia  FIFA.

Habla del contrato que en 1998 se firmó y donde los dirigentes de la mayoría de los clubes “pagaron” los favores recibidos durante tantos años, cediéndole los derechos del fútbol y la utilización de los activos de la AUF a la empresa encabezada por Casal.

Vale la pena señalar que en aquella sesión irrumpieron los socios de Casal, recordandole a los clubes todas las veces que habían ayudado económicamente a las instituciones.  Tras esa situación, todos los presidentes salvo River Plate (que ese año bajó a segunda división), Liverpool y Nacional, votaron que fuera Tenfield S.A. (que ofertó 50 millones de dólares) y no Bersabel S.A.(que ofertó 82 millones) la adjudicataria.

La AUF firmó el contrato con Tenfield S.A. para que se ocupe por un plazo de 10 años los derechos de producción y comercialización exclusiva de TV, internet, publicidad estática y merchandasing de los partidos de los torneos organizados por la AUF, así como todo lo antedicho referente a la selección de fútbol de Uruguay, ocupándose tanto de la “imagen” de la selección nacional, como la de todos los Clubes de la AUF.

La carta de la selección llama a los dirigentes a que se hagan responsables, que comiencen a hacerse cargo y rompan esa relación de dependencia que hoy tienen con la empresa de Casal. Esos dirigentes, que en su momento “vendieron su alma” a un empresario que de forma inteligente movió sus piezas para quedarse con el negocio.

Aquí quienes deben tomar el toro por las astas son los verdaderos representantes del fútbol, que son los clubes, es a ellos a quienes en este caso los jugadores les están exigiendo hacerse cargo de cambiar esta historia, por lo menos en lo que se pueda. Los jugadores de esta selección han demostrado compromiso, han demostrado entereza y responsabilidad social. Ellos pudiéndose quedar “haciendo la plancha”, porque tienen su futuro asegurado, han puesto su cara y han dado su punto de vista.

Nos han enseñado a todos que aquello del “no te metas” no corre y que cuando se está convencido de algo, hay que jugársela por lo que uno piensa. Es cierto también que aquí plantear como se quiere hacer creer por algunos, que esto puede ser nocivo para el desarrollo de la eliminatoria, es querer correr el foco de lo verdaderamente importante.

Lo que hacen los jugadores NO es una “intromisión indebida”, por el contrario, es defender sus derechos, ya que como en conferencia de prensa expresó el capitán Diego Godin: “Nosotros no cedimos en ningún momento nuestros derechos de imagen”.  Este es un tema que con toda seguridad no se agota aquí. Ahora sin dudas esta “interpelación” de los jugadores al ejecutivo y los presidentes de los clubes deberá hacerlos poner las barbas en remojo para volver a ser dueños del fútbol y no seguir empobreciendolo mientras otros llenan sus bolsillos.