Nelson Marcenaro, un zaguero aguerrido que supo defender la camiseta de Peñarol y de Uruguay nos recibió en su casa del Barrio La Teja, a una cuadra de la sede de su querido club Progreso, que lo vio nacer como futbolista. Ya con canas en la cabeza y con ideas nuevas como “Nostálgicos del Fútbol Uruguayo”, nos recibió en el mismo lugar donde llegan las donaciones con las que “da una mano” a quienes la necesitan.

Calle Ascasubí al 4273, allí se encuentra una modesta residencia donde además de casa y lugar donde recibe donaciones, Marcenaro tiene un Cyber Café que es su fuente de ingreso laboral y como iniciativa creó un grupo de Facebook, que hoy se convirtió en una Fundación con Personería Jurídica, el hombre que vistió la casaquilla celeste número 14 en aquel recordado “Mundialito” de 1980 habló de fútbol, política y la vida en general.

 ¿Cómo surge Nostálgicos del fútbol?

-Primero, se armó un grupo en Facebook llamado “Nostálgicos del Fútbol que empezó recordando jugadores de antes, con fotos, vídeos y demás; después ayudamos a un niño que necesitaba una prótesis y de allí en más varios jugadores nos comenzaron a pedir ayuda y empezamos a trabajar con ese tema. Esto fue en 2014, hace dos años y medio que estamos acá y también le hicimos una casa a un niño con cáncer, con la ayuda del SUNCA y la gente del grupo que aportó para poder hacer ese hogar.

 Hoy en día se da algo ilógico, en cuanto a la misma actividad se pagaba de formas dispares hoy y hace 30 años atrás, ¿Cómo afrontan esto tan irracional?

-Nosotros antes no teníamos nada, esta casa en la estas vos hoy conmigo me la compre con el fútbol, me costó U$S 10.000 y en esa época salimos campeones con Peñarol en 1982 y cobrábamos U$S 5000 y con el Mundialito que ganamos con la selección nos dieron U$S 3000, no existe ese dinero con lo que se gana hoy en día, vos fíjate que en Nacional o Peñarol cobran entre U$S 50.000 y U$S 70.000 por mes, realmente me alegro por esos muchachos porque más adelante van a tener la vida asegurada y quizás no ganaron nada. Pero para todos esos anteriores que fueron campeones de América y del Mundo que hoy están o estuvieron en la miseria, es difícil, al igual que se vuelva a repetir una hazaña como tal de que un equipo uruguayo vuelva a ser campeón continental y mundial.

En la actualidad, un jugador se retira y es casi imposible verlo en la miseria, ¿cómo es que varios deportistas, glorias de nuestros equipos se encuentren hoy en situación crítica?

-Como ejemplo, te puedo nombrar a Pedro Virgilio Rocha, quien se murió un par de meses antes de que se hiciera el grupo, él hizo un pedido de pensión alimenticia al gobierno porque estaba mal y en base a esto surgió el grupo, él mismo estuvo activo un tiempo, después tuvo un paréntesis hasta que escuchamos en la radio que Juan Vicente Morales, estaba en situación de calle. Él había jugado conmigo y fuimos campeones juntos en 1982 con Peñarol.Empezamos a movernos y lo buscamos por todos lados, finalmente lo encontramos en el Prado y gracias al convenio que tenemos con La (Asociación) Española lo pudimos internar, el doctor nos contó que fuimos en el momento justo porque era pleno invierno y deambulaba por todos lados habiendo cinco grados bajo cero y realmente se nos moría, ya que estaba todo el tiempo en la calle pero lo pudimos curar, lo ayudamos y el grupo ahí cambio para bien, se dedicó en la ayuda humanitaria y ya hemos ayudado a muchos jugadores.

¿Cómo surgió el grupo de Facebook?

-Surgió hablando con muchachos y gente en general, amante del fútbol, que recordaba a los jugadores de antes en este grupo, donde se ponían fotos y después empezó la ayuda, posteriormente la gente empezó a pedirme una mano, arrancamos siendo 700 personas y hoy somos casi 9000 personas en un grupo con pretensiones más grandes, claro está.

 El grupo no solo lo integran ex futbolistas, sino que también toda la gente amante del fútbol que si bien no lo habrá jugado profesionalmente, ama el deporte a la par, ¿Es así?

-Es increíble que de los 9000 usuarios que tenemos en el grupo, la mayoría de las personas son obreros, empleados y gente que ama el fútbol, que le encataba ver a esos jugadores y ahora los ayudan. También hay periodistas y jugadores activos, pero los que te dan una mano de futbolistas profesionales serán 10. Uno tiene que entender que como jugador de fútbol quiere ayudar al otro jugador porque toda la vida hiciste lo mismo, pero el jugador como tal es el que menos ayuda.

 ¿Hay una gran diferencia entre el jugador de fútbol actual y el de hace 30 años atrás?

-Sin dudas que las hay y no es lo mismo. Antes eramos planteles que estábamos años en el mismo club. Yo estuve 6 años en Peñarol y otros estuvieron 10 años. Hoy por hoy  es un toma y deje, los jugadores están seis meses en un lugar, se van para otros países, hacen el dinero que tienen que hacer pero la amistad en el fútbol como se daba antes ya no se da, es muy difícil.

El fútbol actual es en base al dinero, ya no existen esos jugadores que jugaban por la camiseta, ¿Es así?

-No sólo pasa por los jugadores, el 19 de setiembre pusimos una publicación de Luis Latorre, un dirigente de Peñarol al que le tengo un gran aprecio, ya que me fue a buscar a Venezuela y me trajó a Peñarol, a mi país y se murió hace un tiempo. El otro día Peñarol jugó con Boston River y ni siquiera se hizo un minuto de silencio. No son sólo los dirigentes o jugadores de Peñarol, sino de todos los clubes igual, acá se olvida muy rápido de jugadores y dirigentes, pero si no tenés recuerdo del pasado no vas a tener futuro.

¿A qué se debe la diferencia entre las relaciones futbolísticas de antes y de ahora?

-En este grupo estamos tratando de seguir unificándonos como antes, a la larga todos van a abrir los ojos y se darán cuenta que la carrera del futbolista es corta y los problemas cada vez van a ser más grandes y no se solucionan. Nosotros ayudamos en lo que podemos, no le vamos a solucionar la vida a nadie pero si le podemos conseguir alimentos, alguna silla de rueda, una sociedad médica, cosas que podemos tener al alcance y a veces conseguimos trabajo, pero nosotros aparte no nos olvidamos que somos un grupo de Facebook y que necesitamos ayuda a otro nivel.

La carrera del jugador es corta y muchos generalmente no tienen estudios ni formación académica, lo que dificulta la vida después de colgar los botines, hoy con lo que ganan es sencillo pero antes no era así…

-Algunas personas te dicen que hay muchos  jugadores alcohólicos, vos si sos jugador, jugas al fútbol, hay casos especiales sí, pero la mayoría se hizo posterior a retirarse. Dejas de jugar, no tenés trabajo, que entrenaban y caen en el alcohol. Hoy por hoy, nosotros peleamos por los trabajos, por ejemplo, en la AUF hay entre 60 o 70 empleados que ganan sueldos por encima de los 50.000 pesos, esa es gente que vive del fútbol igual que los que trabajan en programas deportivos, el Palacio Peñarol, El Parque Central, etc. Nosotros buscamos que los jugadores retirados puedan trabajar en esos lugares y sigan vinculados al fútbol, que puedan hacer cursos, capacitarse y trabajar, que estén en una bolsa de trabajo y que algo les pueda surgir. Es una realidad que se da hace 100 años y hay que hacer algo.

 Si nos remontamos en el tiempo, Ghiggia y Obdulio Varela fueron ejemplos de morir en la miseria, ¿No es así?

-Ghiggia se murió pidiendo cambio en la feria que trabajaba y Obdulio murió casi en la miseria también. Si no nos damos cuenta que en el tiempo que pasó, somos unos ignorantes. El fútbol es muy importante en este país, el día de mañana, la Mutual te debería de decir que busca empleos para ex jugadores en las dependencias que viven del fútbol, sería lo ideal, la mayoría acá vive de esto y el deporte este como tal es capaz de paralizar el país. Tiene que pasar algo como eso, no podemos estar llevando comida y pañales todo el tiempo, pero lo voy a hacer y la vamos a pelear hasta la muerte.

 ¿Qué llevó a Marcenaro a realizar esto?

-Lo que más me duele es que dos de las personas que más ayudamos eran compañeros míos, como Juan Vicente Morales y “Coquito” Rodríguez, que lo trajímos de España en una mala situación.

Nosotros no le salvamos la vida a nadie, le damos una oportunidad si uno esta afuera del país y está mal económicamente, hacemos lo imposible por traerlo, juntamos la plata para “Coquito” y empezamos a avisar en el grupo, y cuando juntamos la plata, apareció un argentino que le regaló la plata, pero la movida que hicimos ayudó. El grupo brinda una ayuda, si alguno la sabe tomar o no eso es responsabilidad de cada uno, no salvamos vidas solo damos oportunidades.

¿Es más que gratificante para ustedes llevar a cabo esto?

-Dormimos tranquilos porque realmente es lindo y gratificante, de todas maneras tienen que poner parte de ellos, nosotros le damos una oportunidad que nadie les brinda y después depende de cada uno el rumbo que tome su vida.

 ¿Por qué el gobierno y otras asociaciones no los apoyan, siendo que fueron héroes nacionales, por decirlo de alguna manera?

-Las cosas demoran, yo siempre digo eso, uno a veces es muy impulsivo y quiere que todo pase mañana. Ahora surgió que en el mes de noviembre, en San José, se va a hacer un homenaje a los campeones del “Mundialito” y en ese lugar hay jugadores que impulsaron la idea. El intendente nos invitó y es un reconocimiento muy lindo. La gente del actual gobierno nos llamó también para que enviemos una lista con los nombres de los campeones de América y del Mundo para hacer un reconocimiento a nivel nacional. Por algún lado se empieza y para nosotros es sumamente importante ese reconocimiento.

Fueron glorias de este país, y con ese reconocimiento, las gestiones comenzaran a ser más fácil, ¿No es así?

-Si estás reconocido a nivel nacional y sabiendo de jugadores que están en mala situación, se hace más fácil conseguir pensiones y demás; y si Dios quiere que esto salga, se aprobaría en el Parlamento y luego esperaremos el reconocimiento, no esperamos plata, ya sea una plaqueta o una medalla es gratificante. Algunos quizás ya no estén entre nosotros pero que los familiares de Mazuriewickz, Caetano, Ubiña, Mugica reciban eso es algo muy importante.

¿Cómo esta hoy en día Nostálgicos del Fútbol Uruguayo?

-Ya somos una asociación civil con personería jurídica. Trabajamos repartiendo comida y pañales, damos sociedades médicas, pero necesitamos más apoyo. Entregamos cartas a supermercados y grandes empresas pero nadie te da bola, es complicado, pero la gente del grupo, hinchas y demás personas que realmente aman el fútbol son los que están apoyando. A veces te da bronca, porque todo se hace a pulmón y la gente del grupo son trabajadores como todos y es difícil que todos los meses te puedan ayudar con comida, eso depende de otra gente, futbolistas que  son millonarios, si esos te traen un camión por mes con comida, repartís tres meses por cada uno. La idea es tratar de ayudar, de que reconozcan lo que está pasando, si no te acordas del pasado no tenés futuro, si todos esos campeones que lo fueron y que seguramente no se repita mañana así no más, hay que ayudarlos. Juan Vicente Morales quería vender su medalla para hacerse unos pesos, esa medalla no puede estar en las manos de un hincha o un coleccionista o subasta, esa medalla pertenece a él, a la historia del fútbol  y ahí se tiene que quedar”.