Un día como hoy pero de 1967 nacía en Alemania, un niño que con los años se convertiría en leyenda de un deporte. Sus padres decidieron llamarlo Boris Franz. Pese a su segundo nombre, muy vinculado a un histórico del fútbol alemán (Beckembauer), el joven Boris se dedicó al tenis.

Hoy está cumpliendo 49 años el inolvidable (para los que lo vimos jugar) Boris Becker. Un tenista que supo entrar en la historia de Wimbledon por ser el primero que sin ser cabeza de serie, logró ganarlo, fue el primer alemán en lograr el triunfo en la “catedral” del deporte Blanco con tan sólo 17 años, gestando otro récord.

Supo ganar el “mítico” torneo  en tres oportunidades, dos de ellas de forma consecutivas, en 1985 y 1986, derrotando en esta última a Ivan Lendl en set corridos.

Si les digo Wimbledon, seguramente todos sabrán que les estoy hablando de un torneo de tenis, donde se reparten millones en premios y donde juegan las principales figuras del tenis mundial. También seguramente sepan que es uno de los eventos deportivos del mundo (fuera del fútbol) con más audiencia.

Pero este Grand Slam (o torneo grande), que ocupa dos semanas del calendario de la ATP, es mucho más que eso. Wimbledon es entre otras cosas el torneo de tenis más antiguo del mundo. Es donde las tradiciones se respetan estrictamente y fue el impulsor de que al tenis se lo llame “el deporte blanco”.

Se juega en las instalaciones del All England Lawn Tenis and Croquet Club. La primera edición de este torneo (que solo disputaban hombres) se jugó en 1877 con deportistas amateurs. Varios años pasaron para que las mujeres también pudieran jugar este campeonato, en 1884.

Hubo ocho años donde este torneo no se jugó. Las suspensiones fueron entre 1915 a 1918 por la primera guerra mundial. Allí el club se mantuvo por las donaciones de sus miembros, debido a que su principal ingreso siempre fue el dinero que entraba por los torneos que allí se disputaban. El otro impasse fue debido a la segunda guerra mundial y duro desde 1940 a 1945. A diferencia de la primera guerra, aquí el club permaneció abierto y fue usado por el ejército británico. En 1940 una bomba cayó y destruyó la cancha principal entre otras instalaciones.

Wimbledon en sus inicios y durante muchos años fue solo para tenistas británicos. Allá por 1959, se realizó por primera vez una propuesta a las autoridades del torneo para que se abriera a todos los tenistas del mundo, la misma no fue aceptada en ese momento y fue recién en 1967 que la Asociación Británica de Tenis aceptó la proposición, y en 1968 ingresaron tenistas extranjeros, fecha que se jugó el primer torneo abierto. Fue también en ese año 68 que se inscriben tenistas profesionales.

Wimbledon es el único de los cuatro torneos de grand slam que se juega sobre césped. En las instalaciones donde se disputan los partidos hay 19 canchas. Las dos principales, Court Centre y N°1 Court, son utilizadas únicamente en las dos semanas que dura el torneo. El Court Centre es la cancha principal, inaugurada en 1922 cuando el club se trasladó a la localidad de Church Road. Su nombre deriva de que en las instalaciones originales el All England quedaba literalmente en el centro de las otras canchas.

Hasta en esto Wimbledon marcó la tendencia de este deporte. Hoy todos los torneos, hasta el más pequeño, denomina a su cancha principal court central.

Es bueno saber porque aún hoy, 132 ediciones después de aquel 1877, en Wimbledon se sigue manteniendo la tradición de vestirse de blanco. La principal razón es que no se quiere romper con una norma que es ya centenaria. Lo cierto es que solamente en el torneo británico existe esta exigencia, que llega hasta las suelas del calzado deportivo, las calzas que a veces los hombres usan debajo de sus shorts y en ediciones recientes hasta en los sujetadores que las damas usan debajo de sus remeras.

Tan exigente es con las normas, que las mismas deben seguirse tanto para los partidos como en los entrenamientos. Se establece que: “el blanco no incluye el color crema o el blanco sucio” y “se permite una línea de color en el cuello o en las mangas que no supere el centímetro de grosor”

No es fácil mantener este prestigioso torneo, el césped en buenas condiciones durante las dos semanas o a veces un poco más que por( las lluvias) dura lo mismo. Para que el desgaste por la competición no afecte demasiado la buena imagen de las canchas, hay una cantidad importante de operarios que trabajan cada día mientras los tenistas descansan.

Otra cosa de la que se debe cuidar durante la competencia es que las palomas no picoteen y deterioren el pasto. Esta noble tarea la cumple un veterano halcón llamado Rufus, que en más de una ocasión se lo puede ver sobrevolando las canchas mientras se juegan partidos.

Los trofeos que reciben los ganadores de Wimbledon también son un detalle importante, en este que es el torneo más deseado por los tenistas de la elite mundial. En el caso de los hombres es una copa de plata de 47 cm de altura y 19 cm de diámetro, dicho trofeo es entregado desde 1887 y lleva la inscripción All England Lawn Tennis Club Single Handed Championship of the World. En el caso de la campeona de Individual de Damas recibe una bandeja de plata de aproximadamente unos 48 centímetros de diámetro, conocida como “Venus Rosewater Dish” o “Rosewater Dish” que está decorada con figuras mitológicas.

Wimbledon es ese torneo fetiche que todos quieren ganar porque hay una frase en el mundo del tenis que dice: todo aquel que quiera ser una leyenda de este deporte tiene que levantar la Copa Dorada. 2017 recibirá a finales de junio y principios de julio la 133 edición del mítico torneo. Otra oportunidad para seguir escribiendo páginas en la rica historia de ese deporte que se inició allí mismo, en el césped del All England.

La edición 133 de este torneo será a finales de junio y principios de julio del próximo año, otra oportunidad para seguir escribiendo páginas en la rica historia de ese deporte que se inició allí mismo, en el césped del All England.