Desde hace unos años, el fútbol uruguayo ha tomado la costumbre de poner sus “clasicos” todos juntos en un mismo fin de semana.  Es por eso que en esta decimotercera fecha del uruguayo especial, Cerro-Rampla y Peñarol-Nacional se juegan entre sábado y domingo. También el sábado se disputó el juego entre Defensor y Danubio.

Hago la salvedad entre los clásicos y el partido entre violetas y franjeados, ya que para mi, este último, no reúne las características de clásico. Los equipos no pertenecen a un mismo barrio, su rivalidad no está basada en la historia ni en ser los equipos de mayor convocatoria en el país.

De acuerdo a lo estipulado, entre la tarde y la noche de este sábado, se jugaron los partidos de Cerro ante Rampla y de Defensor ante Danubio. Ambos partidos terminaron con idéntico marcador, 0 a 0. Para Danubio, que estaba puntero con Nacional, este resultado significó volver a dejar puntos por el camino por tercer fin de semana consecutivo, abriendo la oportunidad a Nacional, que si gana este domingo queda como único líder.

Para Rampla, el empate obtenido ante Cerro como visitante le significó asegurarse la permanencia en primera división para la próxima temporada. Tras el empate del picapiedra y la derrota de Villa Española, el conjunto aurirojo descendió a segunda división.

Para este domingo, solo quedó para disputarse el clásico del fútbol uruguayo entre Peñarol y Nacional (aclaro que los nombro en ese orden debido a quien oficiará de local). Aunque parezca mentira, hay que hacer este tipo de explicaciones para que no se interprete como un favoritismo hacia uno u otro, y termine esto generando violencia.

Normalmente, en la semana clásica (así denomina la prensa especializada) la semana previa, se manejan probables alineaciones, quien llega mejor, fortalezas y debilidades de uno y de otro y quien es el favorito.  Lamentablemente, en esta oportunidad y debido a los antecedentes de violencia sucedidos en los últimos meses, se estuvo hablando mucho más del tema seguridad que de la pelotita.

No me queda ninguna duda que el clásico que viviremos este domingo será el que menor concurrencia tendrá en los últimos años. Ojalá los dirigentes y las autoridades nacionales y deportivas entiendan el mensaje que está mandando la gente de bien. Los hinchas de verdad están diciendo que se hartaron, que no aguantan más tener que convivir con delincuentes, ni tener que sufrirlos en una tribuna.

Solamente 17 mil entradas vendidas para el partido, que en la historia de nuestro fútbol  siempre ha sido el de mayor convocatoria y recaudación.

Peñarol y Nacional dentro del campo de juego pondrán la fiesta, la emoción, la pasión y serán 90 minutos de fútbol donde los tradicionales rivales se querrán ganar como ha sido siempre. Los que vayan a la cancha y los que no vayan también deben entender eso, son solo 90 minutos, es un juego, un deporte. El lunes hay que volver al trabajo, a los estudios y a nadie le va la vida en un triunfo o en una derrota.

Capitulo aparte para este clásico será el operativo de seguridad, que involucrará a cerca de mil efectivos entre la seguridad propiamente dicha en el estadio y en las inmediaciones, así como también en distintos puntos de la ciudad. Si concurrirás al estadio, seguí las indicaciones del operativo, por tu seguridad y por la de todos. Ojalá que el domingo a la noche y el lunes solo haya repercusiones de lo deportivo.

QUE EL FÚTBOL LE GANE A LA VIOLENCIA.