La música es sinónimo de Bobby Flores. Su firme trayectoria como melómano lo llevo a ser parte del mítico Aquí Radio Bangkok (o Radio Bangkok), programa radial argentino post dictadura junto al inoxidable Lalo Mir. Su pasión por los sonidos también le generó, a este porteño de 57 años, la posibilidad de dirigir televisión (Much Music) y radio (Bitbox). Ahora Bobby Flores está a cargo de Nacional Rock, FM pública de la estatal Radio Nacional, enfocada a ese género tan asociado a la juventud.

El presidente argentino Mauricio Macri junto a su gobierno levantó, a principio de este año, la programación de la radio ubicada en el 93.7 del dial bonaerense y en el primer mes de mandato se decidió pasar música. Esa situación radial en el nuevo gobierno despertó rumores de cierre buscando el descenso de gastos estatales.

La resaca de año nuevo aún estaba en el sistema de Flores cuando sonó su teléfono. Del otro lado una voz le hablaba de radio pública en 2016 pero el malestar de Bobby por el brindis y el festejo lo llevaron a entender mal: “Pensé que querían ofrecerme un programa de radio”, dijo más tarde en el programa radial Basta de Todo. Su primera respuesta fue no, luego entendió la propuesta y estuvo a tiempo de rectificarla.

“Macri dice que tus programas le dan calma. Quiere eso para la radio”, la comunicación mostraba que el presidente argentino estaba al tanto de las destrezas de Flores frente al micrófono. Pero dirigir una radio pública no es lo mismo que trabajar en la esfera privada: “Es una experiencia distinta en el medio radio. La presión es otra, la radio es de todos, la plata es de todos”.

Bobby Flores siempre estuvo vinculado a la cultura rock. Siempre buscando aquellos actores que estiran los límites establecidos, los también llamados vanguardistas. Lamentablemente no puede contar con la presencia física de Luis Spinetta pero en su plantel de Nacional Rock tiene buena parte de la vanguardia del rock argentino. Desde el actual cantante de Los Pericos Juanchi Baleiron, la ex Man Ray Hilda Lizarazu, Antonio Birabent, Gillespi o Zeta Bosio; varios son los elementos que han colaborado de alguna manera en ese género propio llamado “Rock Argentino”, y todos son parte de la scuadra de Bobby Flores.

Si hablamos del bajista de Soda Stereo como parte de la grilla de la FM pública, Flores tiene claras referencias entorno a la figura de Gustavo Cerati: “Laburando en boliches –como DJ- vi a Soda cuando tocaban para 30. Me los encontraba y en ese momento veías que iban para un lugar que nadie iba.” En el programa radial de Matias Martin, Bobby Flores no escatimó en ejemplificar el potencial de la obra de Cerati.

“No tomamos dimensión de Cerati. ¡Que venga el Cirque du Soleil a hacer una historia basada en Soda Stereo! Ellos -el circo- no se casan con nadie, no hay plata que valga. Si hicieron lo que hicieron es por el valor de Soda”.SEP7IMO DIA-no descansaré es el nombre del espectáculo de la compañía de Canadá sobre la banda de Cerati, una experiencia única según los propios e inigualables Cirque du Soleil.

Si fuera por Bobby Flores las rosas, claveles y gladiolos para Gustavo Cerati no se detendrían por un buen rato. Es que ese hombre supo cruzar todo el arco vital de un buen y completo artista, teniendo un inicio sumergido en terrorismo de Estado. “Había que tener pelotas”, las referencias a terrorismo en el vecino país acompañan a casi todo el siglo XX y Flores se va más atrás para seguir hablando de lo mismo.

“Spinetta me contaba que salía de los shows, la policía lo agarraba y le cortaban el pelo”.
Cuando hay tanta acción de un lado, en este caso de gobiernos de facto, es físicamente probable que haya una reacción, en este caso de ola alternativa. “El rock fue contracultura contra los milicos. Si eras del underground eras candidato a la horca. Tan fuerte fue esa movida que un jueves se va la dictadura y para el sábado habían más de 50 toques en Capital”.

Solo con caminar y gastar suela de zapato podías presenciar en una misma noche a Sumo con la leyenda de Prodan, también a la segunda invasión de Los Abuelos De La Nada. Seru Giran, la super banda de Charly Garcia era parte de los recitales, así como los vibrantes y platenses Virus y Patricio Rey. Bobby Flores como escucha atento sustenta las propiedades de gran parte de la música surgida en el Río de la Plata.

Las corrientes actuales marcan un destaque en la figura de INDIO, un tipo que a fuerza de su misterio ha creado una gran bestia pop que llena estadios, hipódromos y autódromos. Flores en cambio no se deja impresionar por la masividad que clama por Carlos Solari, cantante de la banda que compuso “Todo un palo”, “El pibe de los astilleros” o “Semen up” en el ayer.

Hoy decenas de bandas de rock emulan ese “espíritu ricotero” en varias partes de esta región, teniendo a Solari como zanahoria a perseguir: “Al indio se lo podrá imitar pero a Skay no”, sentencia Bobby Flores mostrando una cara no tan habitual de la retorica entorno a Patricio Rey.

“El tiempo demuestra que Skay era el corazón de la banda. Salieron grupos como los Redondos pero no guitarristas como Skay. Él está bastante relegado en el clamor popular”. Tal visión contracultural pone a los riffs inolvidables por encima de la lirica misteriosa y plantea un debate entorno a la influencia de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

Si el rock es parte de Bobby Flores, no será difícil conseguir alguna reflexión personal de este hombre que disfruta mucho de la música negra y tiene a Marvin Gaye como faro guía. “El rock dejo de ser el centro de mi vida hace 20 años”, dice Flores quien según sus propias palabras es un porteño de ley.

“Soy hasta la médula. Nací en el puerto, en el viejo Hospital un lunes de lluvia. Mi viejo se asomó conmigo a la ventana y mi primera visión del mundo fue agua y un guinche del puerto“. Ahora es padre de dos niños, Benicio y Astor, quienes ya están coqueteando con el universo de los amplificadores, el volumen alto y la urgencia.

“El más grande curte AC/DC gracias a la banda sonora de Iron Man 2. Ahora le mostré Led Zeppelin”, afirma sorprendido Flores sobre las búsquedas de sus hijos. “Con el más chico cuando íbamos los dos en el auto escuchando mi música -Barry White o Teddy Pendergrass- , me hacía notar que no le gustaba. Empiezo a probar con varias músicas hasta que llegue a The Clash, se copó”.

Las nuevas generaciones no precisan buscar música. Las canciones, discos, eps inundan el tiempo presente, ya sean en formato digital o físico. Bobby Flores traslada este hecho para coquetear con una idea del nuevo ser: “Ahora podes escuchar música de Egypto. Hay unos pibes de la radio que tienen a un Cerati egipcio que labura con protool. Antes si tenias a los Clash a los 15 eras un exótico. Un raro rarísimo tenia a Elvis Costello”.

Cuando Bobby Flores camina por la calle y es reconocido, en la mayoría de los casos, pasa algo similar. Canciones de Pappo. Cada tanto llueve algún tipo que lo llena de veneno con comentarios del estilo: “¿Ya te compraste la casa en Miami o la estás haciendo de a poco?”, pero lo usual es que le pidan temas de El Carpo, figura rutilante del rock de la vecina orilla.

Junto a Pedro Saborido (Peter Capusotto, Todox2pesos) y Dani Morano, Bobby Flores tiene a Bitbox como proyecto radial independiente con un crecimiento inesperado. Este flaco canoso de dentadura particular tiene clara la magia de la radio y lo ejemplifica en un hecho: “La radio desde los musical es el medio más efectivo, agresivo y veloz para difundir música”.

Un medio centenario que vive y lucha, al igual que el libro y el cine. La radiofonía nos propone encontrarnos con nuevas realidades todo el tiempo, sin tener que estar pendiente al aparato. La eficacia de la radio que Flores destaca se puede ver en lo habitual de nuestras horas en La Tierra. Pregunten a Bobby Flores sino: “El otro día en la ferretería estaba esperando y en la radio sonaba algo que me cautivó, que no conocía. El ferretero me tuvo que llamar la atención porque no atendía otra cosa que la música. Descubrí a Ramon Ayala en la ferretería, eso es la radio”.