Este viernes finaliza Segunda Pelota, uno de los programas de FM más escuchados en la radiofonía nacional, que de emisión de culto llegó a alcanzar una masividad jamás imaginada por sus creadores y que debutó en la emisora Océano FM 93.9 —o Radio Océano, como prefiere su fundador Pablo Lecueder— el 8 de marzo de marzo de 2004.

Segunda Pelota comenzó siendo un programa deportivo; de hecho tomó su nombre de uno de los típicos y legendarios gritos del entonces DT de Peñarol, Julio Ribas. Jorge Piñeyrúa y Mariano López recibieron la invitación de parte de Álvaro Pintos —operador de Océano FM en ese entonces—,  para cubrir un hueco en la grilla de 12.00 a 13.00. Mariano y el Piñe no lo dudaron, y aceptaron el desafío de llevar adelante una emisión diaria de tan sólo una hora al mediodía; ya desde entonces se adivinaba la indignidad de esta querida dupla.

Poco duró el enfoque deportivo. No es posible marcar exactamente el punto en el que Segunda Pelota se alejó de su objetivo inicial para volcarse a lo que es hoy, un programa incatalogable, característica que le generó dificultades a varios organizadores de ceremonias de entrega de premios a la hora de armar las ternas o cuaternas. A medida que Segunda Pelota se mantuvo en el aire, distintos integrantes fueron sumándose al equipo; en los primeros años del programa Rafa Villanueva se incorporó a la co-conducción y como movilero. Luego de que éste dejó el programa, para ocupar la tercera silla en el estudio llegó Pablo Fabregat, quizás el más talentoso capocómico de la última década.

Cuando en 2009 con motivo de la campaña electoral para las elecciones nacionales, Mariano López anunció su alejamiento del programa por ese año para dedicarse en exclusiva a su tarea periodística y la cobertura de la campaña, se sumaron al programa el murguista y comunicador Rafael Cotelo y el publicista y humorista Gonzalo Eyherabide —más conocidos como Rafa y Eyhe respctivamente—. Según el Piñe y los nuevos integrantes, ese año la ausencia de López lejos de afectar negativamente al programa contribuyó a que 2009 fuera el mejor año de Segunda Pelota.

La alianza entre el Rafa y Pablo, para  gusto de los oyentes, dio lugar a un bullying incesante e interminable al Piñe, que se mantiene hasta el día de hoy y al que se suman los oyentes; como dice el precursor de la práctica de orinar sentado a pesar de ser hombre, “una campaña de desprestigio contra su persona”.   No sólo con Lapolla tuvo el sexo un lugar en Segunda Pelota; el destacado sexólogo uruguayo tuvo la grandeza de permitir que tuviera su chance la seductora Armonía, la responsable del récord mundial de erecciones peneanas en un país a una misma hora.  Es francamente un milagro que el tenista uruguayo más exitoso de todos los tiempos nunca se haya quedado sin piernas.

Muy importantes fueron también las participaciones de Cachito Cáceres como movilero y de Ito Lecueder como productor —ambos en los primeros años del programa—, y más cercano en el tiempo, de Florencia Infante trayendo los juegos de improvisación al programa y Diego González como productor, que también supo oficiar de co-conductor de algún segmento del programa suplantando a Jorge Piñeyrúa durante sus ausencias, es decir prácticamente unos tres o cuatro días de la semana.

También quienes están al otro lado del vidrio —como Diego González— fueron parte fundamental de Segunda Pelota; Fede Montero, uno de los productores, dejó la vida por el programa. Quienes hemos tenido la suerte de conocerlo, podemos decir además que Giorgio —como se lo apoda popularmente— es una gran persona.  Álvaro Pintos, el ideólogo del programa, estuvo desde su inicio como operador; pero fue más que eso. Supo desempeñarse como representante de bandas musicales, concretamente de Los Brisconti, uno de los éxitos más grandes de Segunda Pelota que contó con la dirección y arreglos musicales del gran músico y director de murgas, Martín Angiolini.   Como si fuera poco, su columna de tecnología —lamentablemente de frecuencia esporádica en el programa— le valió que Juan Grompone lo definiera como “el Steve Jobs uruguayo”.   Cuando por motivos personales emigró durante un tiempo a Miami, surgió la preocupación por el espacio vacío que dejaba. Pero había un DJ con aún más años de experiencia en la consola que Pintos: el Negro Dangiolillo; un individuo de una hombría capaz de reconocer públicamente que se afeita la entrepierna. Y como si eso no fuera suficiente, su alter ego Rómulo, creador de los ping pong más terrajas y seguramente la pesadilla del empleado del BPS que tenga que contabilizar sus años de aportes provenientes de innumerables radios. Y jamás podríamos olvidarnos del gran “Pelu” Pereyra, autor de las maravillosas ventas previas al segmento más querido de Segunda Pelota, Opinión Fija.

Mañana se termina uno de los programas más queridos en la historia de la radiofonía uruguaya, un programa de amigos del que la audiencia se sintió parte. Un programa en el que la sexualidad de uno de los conductores ha sido puesta en duda por innumerable tiempo; un programa en el que uno de sus integrantes es acusado de misógino y defensor de la dictadura —entre otras calumnias—, y en el que otro contó con el apoyo y aliento de todos los escuchas para que —cumpliendo una promesa— se diera un pico con un travesti. Pero también se acaba un programa en el que se disfrutó de buenas entrevistas, desde políticos a figuras nacionales e internacionales y desde deportistas a actrices porno. Un programa que tuvo columnas de Historia y de música hasta biografías y homenajes musicales. Un programa que inadvertidamente, colaboró con la reaparición pública de uno de los personajes más polémicos de nuestra historia reciente como lo es Héctor Amodio Pérez, confeso escucha de Segunda Pelota.

Quienes tuvimos la suerte de compartir más de una vez un rato fuera del aire con alguno de los integrantes de Segunda Pelota, podemos dar fe que son igual de auténticos a como se escuchan. Por todo esto, resulta inevitable el sentimiento agridulce; por un lado nos alegramos de que nuestros ladrones de sonrisas progresen y emprendan iniciativas propias. Pero por otro nos duele saber que a partir del lunes próximo, la franja horaria de 15.00 a 18.00 ya no desbordará desopilancia y desparpajo.

Por eso, gracias muchachos; gracias por estos 12 lindos años. Y que no decaiga, porque como dijo un muy sabio adicto a las nalgadas: “Ando woman do show”