El domingo por la tardecita el fútbol uruguayo vio como un equipo se consagraba campeón por cuadragesimasexta vez en su historia. Nacional en su casa, en el Gran Parque Central venció a Boston River 1-0 y conformó la vuelta olímpica con su gente.

Como sucediera en el año 2005, se vivía un Torneo Uruguayo Especial y los tricolores también se alzaron con un título, dirigidos por el mismo técnico, Martín Lasarte. Aquel campeonato uruguayo corto se hizo para adecuar al calendario europeo nuestro fútbol. Diez años después, entendiendo nuestra realidad, se vuelve a jugar a una rueda para regresar en 2017 al formato de año calendario.

Aquel uruguayo especial, tuvo una situación que lo dejó en el recuerdo de todos como el campeonato donde Defensor Sporting no se presentó a jugar las finales. El equipo violeta entendió que los tricolores fueron favorecidos en la última fecha por un fallo arbitral y que el mismo los perjudicó.

Este campeonato especial quedará en la memoria de los futboleros como ese torneo manchado por varios hechos de violencia; en el comienzo por el litigio entre los clubes y la AUF de un lado y el Ministerio del Interior del otro.

Como no se cumplió aquella famosa firma del convenio entre AUF y Ministerio para la colocación de cámaras, generó que la cartera del Interior decidiera no dar apoyo para que comenzara el torneo.

Tres semanas mas tarde de lo previsto y con un parche más de los que habitualmente tiene nuestro fútbol, se comenzó. Sin policía adentro de los escenarios deportivos y con una guardia privada. A eso súmele el “compromiso” de “avanzar” en la compra y en la instalación de las cámaras.

A todo este disparate de empezar aunque no se estaba de acuerdo con que la policia no ingresara, hay que sumarle algunos hechos fuertes de violencia que nos dejaron a todos muy desorientados y corrieron definitivamente al hincha de verdad del fútbol. Hubo récord de partidos jugados a puertas cerradas, balazos, dentro y fuera de los estadios, un muerto fuera de los perímetros de una cancha,un clásico que no se jugó y hasta transeúntes ajenos al deporte baleados en la calle.

El pasado marzo, en villa García un hincha de Nacional fue asesinado y su asesino un barra de Peñarol fue procesado. En mayo, durante los festejos del cumpleaños de Nacional una importante cantidad de barras del mismo equipo destrozaron una importante cantidad de negocios a lo largo de la avenida 8 de octubre.  Hubo muchos detenidos pero todos quedaron libres.  A mitad de año, cuando Peñarol festejaba el título, varios hinchas carboneros rompieron autos, vidrieras de casas y comercios sobre la avenida principal de nuestra capital.

Ya comenzada esta temporada especial, quedó demostrado que la violencia no era patrimonio de las hinchadas de los grandes.  Luego del partido Racing – Fenix, un hombre resultó apuñalado a la salida del partido. Pocos fines de semana después, hinchas tricolores balearon desde un camión a una señora en la calle Agraciada cuando su equipo jugó ante Liverpool en Belvedere.

Durante este campeonato fueron denunciadas varias rapiñas en los baños de la tribuna Cataldi (lo que sería la Amsterdam en el Centenario pero del estadio Campeón del Siglo). Lo mismo fue denunciado cuando los mirasoles jugaron en el máximo escenario deportivo de nuestro país.

En fecha del cumpleaños de Peñarol hubo destrozos en  Pocitos y el lamentable hecho de la balacera de Santa Lucia, que posteriormente terminara con el fallecimiento de Hernán Fioritto y el procesamiento de 16 hinchas de Nacional.

Sobre el final sucedió el balazo a un hincha de Peñarol en un baño de la tribuna Amsterdam por otro hincha de los carboneros, situación que aún no se aclaró. También los increíbles sucesos del Clásico que debió suspenderse y que no terminó con un muerto solo por cuestión de puntería.  Debido a estos hechos que para el gobierno uruguayo fueron una asonada, se culminó con la detención de varios barras de Peñarol y el procesamiento de ocho de ellos.

Finalizó este año con periodistas deportivos que hicimos las veces de periodistas policiales y la gente fue cada vez menos al fútbol, donde en lugar de hablar de tácticas y estratégias, o qué técnico logró superar a otro en lo deportivo, hablamos de protocolos y de operativos de seguridad. Ojalá 2017 nos permita hablar más de fútbol, hablar más de la pelotita.