El rock argentino suele ser una debilidad de quien firma esta nota. Y a la hora de hilar fino, el rock barrial proveniente de la vecina orilla es algo que me puede, que me llega, como se dice en la jerga popular.

Como es sabido, el público argentino suele ser muy radical en lo que respecta a sus pasiones. Pasa en el fútbol, en la política y también en la música. Un día te colocan en un pedestal y al otro día capaz que te patean en el piso. Los argentinos son así, no andan con vueltas. Si estás bien sos el mejor, pero si le erras te lo van a recordar por el resto de tu vida.

El rock argentino con el devenir de los años ha tenido muchos cambios. Está claro que hubo un antes y un después de Cromañón en lo que respecta a recitales y la forma en la que se comportaba el público hasta 2004. Pero también las bandas han ido transformándose y mutando tanto en su musicalidad como en sus letras. De todas formas, el rock barrial sigue intentando concientizar de alguna forma a la sociedad. Son bandas que se caracterizan por denunciar injusticias, ponerse del lado del pueblo y buscar siempre la verdad.

Por estos días la banda que ha tomado una gran dimensión es “La Beriso”. Oriundos de Avellaneda, el sexteto que conforma dicha agrupación existe desde 1998. En menos de dos años pasaron del mundo under a llenar el estadio de River Plate. Por supuesto, no faltaron los críticos que siempre están a la orden del día. Es entendible, no cualquiera convoca 50 mil personas. Al parecer el éxito es algo que le molesta a mucha gente. Como sucede siempre en estos casos, aparecen los nostálgicos enunciando bandas desaparecidas e intentando hacer comparaciones inútiles. Seguramente cuando ellos eran jóvenes y asistían a los recitales de Soda Stereo, habría otros veteranos comparando a esa banda con otras del pasado. Es una discusión interminable que no tiene ningún sentido. La música es música siempre, y cada uno es libre de disfrutar la banda que quiera. Hoy le toca a “La Beriso” sonar en todas las radios, llenar recitales todos los meses y vender discos como nunca. Ayer le tocó a otras bandas y mañana vendrán nuevas generaciones.

Lo que sí me parece destacar es el hecho de que dicha banda haya llenado el Monumental de Nuñez. En más de 50 años de historia que tiene el rock argentino, solamente 7 bandas habían conseguido presentarse en tamaño escenario: en 1992 Serú Giran, en el 2000 Los Redonditos de Ricota en dos ocasiones, en 1997 y en 2007 (seis fechas) Soda Stereo en su separación y posterior reunión respectivamente, La Renga en 2002 y 2004, en 2007 Bersuit Vergarabat, en 2008 Los Fabulosos Cadillacs y en 2003 y 2009 Los Piojos.

El pasado 17 de diciembre “La Beriso” entró en el selecto club de bandas capaces de convocar una multitud en el escenario donde tocaron nada menos que los Rolling Stones.

Para cerrar estas palabras y resumir el momento que vive esta banda, me parece que lo más correcto es citar una de sus canciones donde rezan: “Eso es el éxito amor, pararte y dar pelea”. De eso se trata la vida.