El Oscar, el Oscar. Defenestrado por muchos, pero este año con el morbo adicional de saber que Hollywood está en pie de guerra con el Presidente.

Personalmente, en general no me entusiasman las películas nominadas (¡Titanic batió records!), y la ceremonia a menudo me parece un bodrio, pero me gusta verlo igual.

Ya en su monólogo de inicio Jimmy Kimmel hizo muchas más referencias a Donald Trump de lo esperado, y de paso mencionó  a la “sobrevalorada” Meryl Streep como arma de Hollywood contra el presidente de Estados Unidos; preguntándole: “¿Tu vestido es un Ivanka?”

Varios actores aparecieron con moños azules para apoyar a la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), una de las organizaciones sociales que ha incrementado sus campañas por la defensa de inmigrantes en EE.UU. desde la llegada de Trump a la Casa Blanca.

Pero hablando de cine, la gran favorita, La La Land (aclaro que no la vi, porque en verano vi el tráiler y me pareció una reverenda tontería: sí, soy prejuiciosa). Y  me sorprendí –aunque no tanto: recuerden Titanic-,  cuando obtuvo tantas nominaciones. Quizá estoy equivocada y es soberbia (ya la bajaré); pero la gran favorita, decía,  perdió luego de haber “ganado” en  un error legendario, al entreverarse los sobres; los ganadores hasta habían empezado a dar sus discursos de agradecimiento, todos en el escenario…cuando se ven movimientos y hay un cambio de ganador. La gente se  reía, y el  molesto premiado por error, arrebatándole el sobre a un confuso  Warren Beatty, insistía: “Esto no es chiste, no es un chiste”. Maravilloso ¡Eso es show!, ni que lo hubieran guionado.

Párrafo aparte merece la alfombra roja: maravillosos vestidos, joyas increíbles, mujeres y hombres hermoso. Sting, fabuloso a sus 64 años; Casey Affleck –medio desaliñado, sí, pero ¡qué genes esa familia!- Emma Stone, tan linda que no se puede mirar. Nicole Kidman, siempre bella. Charlize Theron, medio amatronada; la chica de las 50 sombras, tapadísima (para compensar, digo yo). Mucho dorado, plateado, negro. Los hombres, como siempre, en sus cómodos y multiusos trajes o smokings (el día que las mujeres encontremos un equivalente, se arruina la industria de la moda, pero sería fantástico). Pero esto es parte de la fantasía que nos hace vivir el cine, todo gira en torno al poder de hacernos soñar. Y sí, lo miro entre otras cosas, por eso.

Ah, y por si a alguien le interesa, estos son los ganadores de los principales premios (sin cambios de sobres):

Mejor películaMoonlight.

Mejor director: Damien Chazelle por La La Land.

Mejor actriz: Emma Stone por La La Land.

Mejor actor: Casey Affleck por “Manchester frente al mar”.

Mejor guion original: Kenneth Lonergan por “Manchester frente al mar”.

Mejor guion adaptado: Barry Jenkins y Tarell Alvin McCraney por Moonlight.

Mejor actriz de reparto: Viola Davis por Fences.

Mejor actor de reparto: Mahershala Ali por Moonlight.

Mejor película de habla no inglesa: la iraní The salesman de Asghar Farhadi.

Mejor banda sonora: Justin Hurwitz por La La Land.

Mejor canción original: Justin Hurwitz, Benj Pasek y Justin Paul por City of Stars de La La Land.