Alguien que quieres mucho te ha traído un regalo, ves la sonrisa en su rostro, expectante y ansioso a la vez esperando que lo abras. ¡Es un hermoso adorno! algo que va exactamente con tu estilo, lo miras maravillado, que bello es.

Al llegar a tu casa lo colocas en el mejor lugar, a la vista de todos, no puedes dejar de verlo. Pasan los días y entre idas y vueltas aprovechas por momentos para observar sus detalles, es extraño, nunca habías visto algo así.

Con el tiempo  ya no comentas con nadie tan seguido sobre él como hacías antes,  lo miras cuando puedes, y en ocasiones pasas semanas enteras sin mirarlo o siquiera tocarlo.

El trabajo, tus tareas cotidianas, los problemas de todos los días, los viajes y demás actividades te han mantenido demasiado ocupado como para pensar en algo que era digno de tu atención y que hoy ha dejado de serlo.

Llega el momento en que si te preguntan dónde está no lo recordarías con exactitud. Ya has dejado de observarlo, han pasado años, después de todo siempre va a seguir igual, siempre va a estar allí.

¿Que es lo que cambió?, ¿Por que aquel objeto ha dejado de ser de tu admiración?, ¿fue el tiempo?, ¿la costumbre?, ¿te aburrió?. Es entendible, quién siente admiración por algo que tiene todos los días, ¿no?.

En esta lógica muchas veces perdemos la admiración por estar vivos. Nuestro máximo regalo ha dejado de sorprendernos.

No sabemos quién o qué nos dio la vida, o por qué nos tocó estar vivos hoy.

Te propongo algo para que hagas ahora, si, ahora mismo:

Mira hacia arriba, ¿ves el techo?, imagina que vas más arriba, pasando el cielo; si siguieras hacia arriba en un viaje de años, siglos, jamas terminarías. ¿Acaso no es increíble estar en esta pequeña esfera dentro de un espacio tan increíblemente grande? ¿Como es posible estar aquí, con la sensación de estar vivos y que esto nos “aburra”? ¿Como es posible que nos acostumbremos?. Solo pensemos cómo se sentiría vivir uno de los días que tu vives, pero por primera vez.

Abrir los ojos por la mañana, realmente ¿que tan extraño es mirar?, no solo mirar, observar colores, formas, prestar plena atención a aquello que ingresa por tus ojos en forma de luz y que interpretas con la mente. Intenta pensar en algún color que nunca hayas visto, ¿difícil no?, eso es por que la única realidad que conoces es la que ves, ¿como no darle importancia entonces?, aquello que nunca has visto no puedes siquiera imaginarlo.

Solo piensa, piensa realmente en la infinidad de sabores que existen y tienes la posibilidad de experimentarlos. ¿Que tan loco es eso?, pones algo en tu boca y automáticamente sientes eso llamado sabor , ¿que clase de ingeniería puede lograr eso?.

Los sonidos, el aroma, la sensación de tocar. Aspectos increíbles que tenemos el privilegio de disfrutar solo por el hecho de estar vivos, nos han dado esa posibilidad. Nos han dado acceso a 5 sentidos cada uno mas increíble que el otro, y por si fuera poco también podemos sentir las sensaciones que ellos nos dan. Podemos ser conscientes de lo que nos hacen sentir.

La consciencia es quizás el máximo logro de nuestro cerebro, nuestro órgano mas complejo. Mira a los animales, plantas, insectos. Ellos no saben que existen, no saben que algún día dejaran de estar aquí. Tu sabes que existes, puedes pensar en ti mismo, eres objeto y sujeto, ¿que clase de loca bendición es esa?, ser dueño de lo que quieres hacer con tu cuerpo, ser dueño de lo que piensas. Tu posees una maquina que es capaz de experimentar las mas increíbles e infinitas sensaciones y controlarse a si misma, moldearse a si misma, eres capaz de crear con la mente, eres el dueño de tus pensamientos, que alteran la química; es decir: eres capaz de tener pensamientos que modifican la materia. Modificar la materia con los pensamientos, ¿hay algo mas cercano a la idea de dios que eso?.

Elegir, eso que se llama elegir es la forma mas pura de libertad.

Quizás si pensáramos en la enormidad de acontecimientos  que tuvieron que pasar para que tu puedas hoy estar leyendo esto – piensa en eso y  en que significa leer –  ves estas formas llamadas letras y sientes una voz  – ¿Es tu voz? – en tu mente que habla con palabras que entiendes. ¿Extraño no?.

Tenemos este hermoso regalo, y si, lo tenemos muchos días, pero no sabemos hasta cuando lo vamos a tener. Estar vivos es sin dudas algo maravilloso, tu eres algo maravilloso, eres algo y alguien importante, no solamente importante para los demás, o para ti, lo eres para la realidad que te ha traído hasta aquí.

La realidad ha tenido toda una compleja historia de acontecimientos, durante mucho, mucho tiempo, tanto tiempo que no podemos casi imaginar cuanto, para que tu estés aquí hoy. Intenta sentir eso, intenta sentir con toda tu fuerza lo increíblemente complejo y único que eres. El esfuerzo que ha tenido que hacer la naturaleza para darte el lugar que tienes hoy en la realidad. ¿En serio crees que estas aquí solo para ser expectante de esa realidad?.

Desde el momento en que nacemos existe una fuerza que nos empuja a progresar. Cuando todavía somos bebés hay algo que nos incita a levantarnos e intentar caminar. Aunque muchas veces nos caemos seguimos levantándonos hasta que lo conseguimos, ¿por qué dejamos de hacer esto de adultos?, ¿por que dejamos de intentar cosas nuevas?. Llega un momento en el que preferimos mantenernos en la zona de confort, de evitar fracasar, de evitar progresar si eso requiere adentrarse sobre lo desconocido, por momentos hasta evitamos soñar.

Evidentemente hay elementos del sistema en el que vivimos que nos hacen banalizar nuestra existencia. Pero todavía tienes la libertad para revelarte, ¿por que seguir haciendo lo que hacen todos?. Lo que hace la mayoría ¡no necesariamente es lo correcto!, existe el peligro de morir antes de morir cuando nos dedicamos a hacer siempre lo mismo sin siquiera cuestionarlo, o peor aun, sin disfrutarlo.

Cómo puede ser que tengas este increíble regalo llamado vida y ya te hayas aburrido. Vuelve a tomar contacto con tu soñador, realmente estas aquí por algún motivo. Siente dentro tuyo nuevamente aquella fuerza que te impulsaba de niño, siente nuevamente las ganas de vivir, de hacer lo que sabes que te hará feliz.

¡Quizás hoy, ahora, ya!, sea un buen momento para que vuelvas a ser consciente de lo importante que eres. Tu mismo eres el mayor obstáculo para lograr hacer y ser lo que quieres.

Tienes este hermoso regalo llamado vida, hoy puedes volver a sentirlo,  disfrutarlo y tener un propósito. Hoy toca dar gracias.